POEMA DE GERARDO DIEGO
La Piedad de Miguel Angel
He aqui helados, cristalinos,
sobre el virginal regazo,
muertos ya para el abrazo
aquellos miembros divinos.
Huyeron los asesinos.
Qué soledad sin colores.
Oh, Madre mía no llores.
Cómo lloraba Maria.
La llaman desde aquél día
LaVirgen de los Dolores.
¿Quién fué el escultor que pudo
dar morbidez al marfil?
¿Quién apuró su buril
en el prodigio desnudo?
Yo, Madre mía fuí el rudo
artifice, fuí el profano
que modelé con mi mano
ése triunfo de la muerte
sobre el cual tu piedad vierte
cálidas perlas en vano.
Hacia Que no lo escuchaba
ResponderEliminarA mí me ha encantado éste Poema. Yo ya lo había leído, pero hoy me he decidido a publicarlo
EliminarA mí me ha encantado éste Poema. Yo ya lo había leído, pero hoy me he decidido a publicarlo
EliminarExquisito poema amigo Miguel Angel.
ResponderEliminarLo bueno siempre perdura.
Un abrazo.
Exquisito poema amigo Miguel Angel.
ResponderEliminarLo bueno siempre perdura.
Un abrazo.
Tienes razón Vicente: Lo bueno siempre perdura" Expléndida frase la tuya,
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