PASTORAL: SANTO DEL DIA
Santa Clotilde
Reina y viuda
Año 545
Esta santa reina tuvo el inmenso honor de conseguir
la conversión al catolicismo del fundador de la nación
francesa, el rey Clodoveo.
La vida de nuestra santa la escribió San Gregorio
de Tours, hacia el año 550.
Era hija del rey de Borgoña, Chilberico, que fue
asesinado por un usurpador el cual encerró a Clotilde en un
castillo. Allí se dedicó a largas horas de oración y a
repartir entre los pobres todas las ayudas que lograba
conseguir. La gente la estimaba por su bondad y generosidad.
Clodoveo el rey de los francos supo que Clotilde
estaba prisionera en el castillo y envió a uno de sus
secretarios para que disfrazado de mendigo hiciera fila con
los que iban a pedir limosnas, y le propusiera a Clotilde que
aceptara el matrimonio secreto entre ella y Clodoveo. Aunque
este rey no era católico, ella aceptó, con el fin de poderlo
convertir al catolicismo, y recibió la argolla de matrimonio
que le enviaba Clodoveo, y ella por su parte le envió su
propia argolla.
Entonces el rey Clodoveo anunció al usurpador que
él había contraído matrimonio con Clotilde y que debía
dejarla llevar a Francia. El otro tuvo que aceptar.
Las fiestas de la celebración solemne del
matrimonio entre Clodoveo y Clotilde fueron muy brillantes. Un
año después nació su primer hijo y Clotilde obtuvo de su
esposo que le permitiera bautizarlo en la religión católica.
Pero poco después el niñito se murió y el rey creyó que
ello se debía a que él no lo había dejado en su religión
pagana, y se resistía a convertirse. Ella sin embargo seguía
ganando la buena voluntad de su esposo con su amabilidad y su
exquisita bondad, y rezando sin cesar por su conversión.
Los alemanes atacaron a Clodoveo y este en la
terrible batalla de Tolbiac, exclamó: "Dios de mi
esposa Clotilde, si me concedes la victoria, te ofrezco que me
convertiré a tu religión". Y de manera inesperada
su ejército derrotó a los enemigos.
Entonces Clodoveo se hizo instruir por el obispo San
Remigio y en la Navidad del año 496 se hizo bautizar
solemnemente con todos los jefes de su gobierno. Fue un día
grande y glorioso para la Iglesia Católica y de enorme
alegría para Clotilde que veía realizados sus sueños de
tantos años. Desde entonces la nación francesa ha profesado
la religión católica.
En el año 511 murió Clodoveo y durante 36 años
estará viuda Clotilde luchando por tratar de que sus hijos se
comporten de la mejor manera posible. Sin embargo la ambición
del poder los llevó a hacerse la guerra unos contra otros y
dos de ellos y varios nietos de la santa murieron a espada en
aquellas guerras civiles por la sucesión.
San Gregorio de Tours dice que la reina Clotilde era
admirada por todos a causa de su gran generosidad en repartir
limosnas, y por la pureza de su vida y sus largas y fervorosas
oraciones, y que la gente decía que más parecía una
religiosa que una reina. Y después de la muerte de su esposo
sí que en verdad ya vivió como una verdadera religiosa, pues
desilusionada por tantas guerras entre los sucesores de su
esposo, se retiró a Tours y allí pasó el resto de su vida
dedicada a la oración y a las buenas obras, especialmente a
socorrer a pobres y a consolar enfermos y afligidos.
Sus dos hijos Clotario y Chidelberto se declararon
la guerra, y ya estaban los dos ejércitos listos para la
batalla, cuando Clotilde se dedicó a rezar fervorosamente por
la paz entre ellos. Y pasó toda una noche en oración
pidiendo por la reconciliación de los dos hermanos. Y
sucedió que estalló entonces una tormenta tan espantosa que
los dos ejércitos tuvieron que alejarse antes de recibir la
orden de ataque. Los dos combatientes hicieron las paces y
fueron a donde su santa madre a prometerle que se tratarían
como buenos hermanos y no como enemigos.
A los 30 días de este suceso, murió plácidamente
la santa reina y sus dos hijos Clotario y Chidelberto llevaron
su féretro hasta la tumba del rey Clodoveo. Así terminaba su
estadía en la tierra la que consiguió de Dios que el jefe y
fundador de una gran nación se pasara a la religión
católica, con todos sus colaboradores.
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