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domingo, 10 de agosto de 2014
DESDE MI CALLE
BODEGA SANTURCE
Hace unos días recibí una triste noticia,el fallecimiento de Antontxu Rocha. Tenia 59 años.
Regentaba "La Bodega Santurce" en Palma de Mallorca. Hijo de Antón Rocha, ex-pelotari de cesta-punta, que abrió a primeros de los años 60 la Bodega, lugar de reunión de los vascos, y no sólo vascos, que vivían en Palma. Estaba casado Antón Rocha con Montse, una ex-raquetista catalana. Entre ellos dos y ayudados por la "abuela", así era conocida la madre de Montse, y una hermana de ésta, llevaban bar y restaurante (más bien casa de comidas).
Tenían el mostrador lleno de cazuelas con bacalao, a la vizcaina, al pil-pil, ensaladas, potes con alubias, con garbanzos, etc. Al final del mostrador, estaban barrriles con vino tinto, clarete, blanco. El blanco le traían de cataluña, el clarete era navarro, y el tinto de la rioja.
Una particularidad era que Rocha, se colocaba en la esquina del mostrador, cerca de la puerta, y al acabar de comer o de tomar algún trago, siempre decía lo mismo cuando le pedías la cuenta: "por ser tú es ...."
Consiguió incorporar a la Bodega Santurce al programa de la llamada ruta "Palma de Noche", que hasta mediados de los 70, se organizaban todos los fines de semana, visitando los "turistas" los lugares típicos en Palma.
Era Antón Rocha todo un personaje. Ayudó muchísimo a los jóvenes que iban a jugar al Frontón Balear, dándoles alojamiento gratis a cambio de que esos fines de semana de la ruta "Palma de Noche", sirviesen las mesas y atendiesen a aquellos participantes en la ruta que quisiesen quedarse hasta las tantas.
Fué Antón Rocha presidente de la Federación Balear de Pelota, y tuvo que pasar por el mal trago de ver cómo el Frontón Balear se cerró al morir sus dueños y cómo sus herederos vendían el edificio a una Inmobiliaria.
Al morir, un 2 de enero de mediados de los 80 (no me acuerdo el año exacto), cogió las riendas Antontxu, su hijo, recientemente fallecido. Antontxu, que también de joven jugó a cesta-punta en el frontón de Dania, Florida,USA, mantuvo toda la tradición en su forma de llevar el negocio de su padre. Siguió, a pesar de que se abriesen más restaurantes en aquella zona, acudiendo la clientela que tanto se había mimado durante aquellos años, y que tan popular hizo a La Bodega Santurce.
Por eso, en memoria de la familia Rocha, sirvan estas letras escritas con todo el cariño
sábado, 9 de agosto de 2014
DE LITERATOS Y ESCRITORES
LA FIEBRE DEL HENO
(Autor:Stanislaw Lem)
"¿Sería tan amable de atender un poco al tráfico?" Me introduje en un hueco, detrás de un <Lancia> psicodélico, y eché una ojeada al retrovisor. No había rastro del <Chrysler> de Hertz. En Marianella había visto brillar algo muy atrás, pero no pude reconocer el coche, que en seguida volvió a desaparecer. Este tramo monótomo, atestado de ruedas en movimiento, me concedía a mí y sólo a mí el privilegio de conocer un secreto que me acechaba de forma incomprensible para cualquier policía del Viejo y el Nuevo Mundo. Yo era el único que llevaba en el coche un bote neumático, flotadores y raquetas de tenis, no para irme de vacaciones, sino para atraer hacia mí un ataque procedente de una dirección desconocida. De este modo trataba de distraerme artificialmente, pero en vano ... hacía tiempo que la escapada había perdido todo atractivo para mí. Ya no cavilaba sobre el enigma de la mortal conspiración, sólo pensaba en si debía tomar otra tableta de "Plimasín", pues la nariz me goteaba sin cesar. Era igual dónde se ocultara el <Chrysler>. Mi transmisor tenía un radio de acción de ciento setenta kilómetros... Mi abuela sólía colgar en el tendedero bragas del mismo color que este <Lancia>...
P.D.: Párrafo del libro citado.
PASTORAL: SANTO DEL DIA
SAN LORENZO, DIACONO Y MARTIR
Era San Lorenzo uno de los siete diáconos de la Iglesia de Roma, cargo que gran responsabilidad, ya que consistía en el cuidado de los bienes de la Iglesia y la distribución de limosnas a los pobres.
El año 257, el emperador Valeriano publicó el edicto de persecución contra los cristianos y, al año siguiente, fue arrestado y decapitado el Papa san Sixto II, San Lorenzo le siguió en el martirio cuatro días después. Según las tradiciones cuando el Papa San Sixto se dirigía al sitio de la ejecución, San Lorenzo iba junto a él y lloraba. "¿A dónde vas sin tu diácono, padre mío? ", le preguntaba. El Pontífice respondió: "No pienses que te abandono, hijo mío, pues dentro de tres días me seguirás".
San Agustín dice que el gran deseo que tenía San Lorenzo de unirse a Cristo, le hizo olvidar las exigencias de la tortura. También afirma que Dios obró muchos milagros en Roma por intercesión de San Lorenzo.
Este santo ha sido, desde el siglo IV, uno de los mártires más venerados y su nombre aparece en el canon de la misa. Fue sepultado en el cementerio de Ciriaca, en Agro Verano, sobre la Vía Tiburtina. Constantino erigió la primera capilla en el sitio que ocupa actualmente la iglesia de San Lorenzo extra muros, que es la quinta basílica patriarcal de Roma.
viernes, 8 de agosto de 2014
PASTORAL: SANTO DEL DIA
TERESA BENEDICTA DE LA CRUZ
HISTORIAS DE LA HISTORIA

EN RECUERDO DE AMPARO BAYON MIGUEL, ASESINADA EN EL VERANO DE 1936
Crónica de Hortensia Hernandez, publicada en "LA OPINION DE ZAMORA"
Desde hace varios años llevo trabajando en hacer visibles historias de mujeres y sus aportaciones, que tan cruel e injustamente han estado olvidadas. Lo hago desde un blog "on line" de este periódico y en otros espacios.
En este camino de búsqueda, recientemente me encontré con Helen Graham historiadora sobre la Guerra Civil española. La encontré porque comparte nombre con uno de los personajes de una novela de Anne Brontë, que forman parte de un universo anglosajón que me apasiona, como a Helen Graham lo español. Me interesó de ella que pusiera atención en el papel de la mujer en la terrible contienda y que considere que la Guerra Civil no es un pecado original de los españoles, sino que había corrientes de pensamiento a nivel europeo que produjeron su materialización.
Fue para mí una tremenda sorpresa leer en sus textos sobre la historia de la zamorana Amparo Barayón Miguel asesinada en el verano de 1936, cuando tenía 32 años.
La historiadora nos cuenta cómo los militares rebeldes y sus partidarios civiles fueron redefiniendo al enemigo; menciona aquí "la nueva mujer", dice que un miedo patológico y el odio a las mujeres emancipadas fue una muy poderosa fuerza motriz entre los rebeldes. Amparo Barayón no termina por ser asesinada en lugar de su marido, como muchos comentaristas han afirmado con anterioridad. No, ella fue asesinada, por así decirlo, en su propio derecho. Amparo era una mujer moderna, también nos cuenta que uno de sus asesinos, fue un antiguo pretendiente al que Amparo había rechazado.
En 1930, cuando la monarquía de España se desmoronó, Amparo tenía, 26 años. Dejó Zamora y se fue a Madrid, para convertirse en autosuficiente. Encontró trabajo como operadora de centralita telefónica. Vivía de forma independiente, educándose a sí misma, tanto política como culturalmente. Allí conoció a Ramón J. Sender y comenzó a vivir con él, lo que era avanzado para esos momentos, incluso en Madrid.
El hecho de que Amparo, nos dice la escritora, hubiera extendido sus alas inspiraba terror a los pilares de la sociedad zamorana y también entre los miembros conservadores de su propia familia que la vieron como en el camino de la condenación. Y sería alguno de estos miembros de la familia, quien la denuncia a las autoridades militares en Zamora. Esto ocurrió a finales del verano de 1936, después de que Amparo se hubiera refugiado en Zamora con sus pequeños hija e hijo en las secuelas de la sublevación militar por considerar que aquí no pasaba nada.
Como resultado de la denuncia, Amparo fue encarcelada a finales de agosto de 1936. Fue interrogada con la intención expresa de conseguir que se retractase. Fue sometida a una presión extraordinaria, incluso por un sacerdote, quien la sometió a múltiples abusos e incluso, después de que ella hizo su confesión final, le negó la absolución. En otras palabras Amparo Barayón estuvo sujeta a una forma de tortura psicológica sostenida cuyo objeto era humillarla y finalmente romper con ella, aunque no fue torturada y violada físicamente, como otras presas republicanas.
Un día, su nombre apareció en la lista y los escuadrones de la muerte vinieron de noche a sacarla de la cárcel en las sacas mortales. El 11 de octubre de 1936, Amparo Barayón fue tomada de la cárcel hasta el cementerio y bajo una luz de la linterna, le dispararon y le dieron sepultura, donde cayó, en una fosa común junto a la tapia.
Nos cuenta Helen Graham, cómo el sacerdote en cuestión, dio cuenta a los miembros de su familia después de que ella había muerto. Ella como muchas mujeres republicanas fue encarcelada con su pequeña bebé en condiciones de hacinamiento e insalubridad que eran comunes con masivas muertes que no ocurrieron de forma inusual.
De hecho, esto parece haber sido parte del castigo por su transgresión de género. Un funcionario de la prisión dijo a Pilar Fidalgo compañera de cárcel de Amparo, que las rojas habían perdido el derecho de alimentar a sus crías. Hay muchos relatos de los interrogadores policiales comentando enfáticamente que las mujeres rojas deberían haber tenido más sentido de responsabilidad al tener hijos, porque "las rojas no tienen derechos".
Pilar habla también del sufrimiento moral de los huérfanos. En este sufrimiento moral se dejó a Andreay Ramón hijos de Amparo, que terminaron alejados de su familia en un lejano país que nos sustrajo su compañía y sus aportes y que los dejó sin raíces.
Leí que Andrea ha terminado siendo monja y que un alto cargo de la Iglesia le pidió perdón por la violencia que esta había ejercido contra su madre. Dudo realmente si esta mujer hubiera sido monja de haber vivido normalmente con sus padres y me duele el sufrimiento infringido a estas personas.
Yo que soy sobrina de un miliciano que murió en la guerra en el bando franquista poco antes del fin de esta, que viví luto largo durante mi infancia por él, desde aquí pido el reconocimiento a esta mujer en sus hija e hijo y como muestra se ponga su nombre a una calle en esta ciudad.
Mujeres como Amparo con sus decisiones cotidianas nos han ayudado a vivir mejor a todas y es de justicia mostrar nuestra gratitud, reconocimiento y pedir perdón por actos que salieron de lo peor de nuestra sociedad.
Sería muy bonito compartir una reunión con la alcaldesa zamorana, la directora de "LA OPINIÓN-EL CORREO DE ZAMORA", la escritora Helen Grahamy los hijos de Amparo: Ramón y Andrea un 11 de octubre y lanzar al viento una paloma con el compromiso de un futuro de paz y reconciliación. Ya sabemos que quien desconoce la historia está condenado a repetirla.
jueves, 7 de agosto de 2014
PASTORAL: SANTO DEL DIA
DOMINGO DE GUZMAN
| Domingo significa: "Consagrado al Señor".El fundador de los Padres Dominicos, que son ahora 6,800 en 680 casas en el mundo, nació en Caleruega, España, en 1171. Su madre, Juana de Aza, era una mujer admirable en virtudes y ha sido declarada Beata. Lo educó en la más estricta formación religiosa. A los 14 años se fue a vivir con un tío sacerdote en Palencia en cuya casa trabajaba y estudiaba. La gente decía que en edad era un jovencito pero que en seriedad parecía un anciano. Su goce especial era leer libros religiosos, y hacer caridad a los pobres. Por aquel tiempo vino por la región una gran hambre y las gentes suplicaban alguna ayuda para sobrevivir. Domingo repartió en su casa todo lo que tenía y hasta el mobiliario. Luego, cuando ya no le quedaba nada más con qué ayudar a los hambrientos, vendió lo que más amaba y apreciaba, sus libros (que en ese tiempo eran copiados a mano y costosísimos y muy difíciles de conseguir) y con el precio de la venta ayudó a los menesterosos. A quienes lo criticaban por este desprendimiento, les decía: "No puede ser que Cristo sufra hambre en los pobres, mientras yo guarde en mi casa algo con lo cual podía socorrerlos". En un viaje que hizo, acompañando a su obispo por el sur de Francia, se dio cuenta de que los herejes habían invadido regiones enteras y estaban haciendo un gran mal a las almas. Y el método que los misioneros católicos estaban empleando era totalmente inadecuado. Los predicadores llegaban en carruajes elegantes, con ayudantes y secretarios, y se hospedaban en los mejores hoteles, y su vida no era ciertamente un modelo de la mejor santidad. Y así de esa manera las conversiones de herejes que conseguían, eran mínimas. Domingo se propuso un modo de misionar totalmente diferente. Vio que a las gentes les impresionaba que el misionero fuera pobre como el pueblo. Que viviera una vida de verdadero buen ejemplo en todo. Y que se dedicara con todas sus energías a enseñarles la verdadera religión. Se consiguió un grupo de compañeros y con una vida de total pobreza, y con una santidad de conducta impresionante, empezaron a evangelizar con grandes éxitos apostólicos. Sus armas para convertir eran la oración, la paciencia, la penitencia, y muchas horas dedicadas a instruir a los ignorantes en religión. Cuando algunos católicos trataron de acabar con los herejes por medio de las armas, o de atemorizarlos para que se convirtieran, les dijo: "Es inútil tratar de convertir a la gente con la violencia. La oración hace más efecto que todas las armas guerreras. No crean que los oyentes se van a conmover y a volver mejores por que nos ven muy elegantemente vestidos. En cambio con la humildad sí se ganan los corazones". Domingo llevaba ya diez años predicando al sur de Francia y convirtiendo herejes y enfervorizando católicos, y a su alrededor había reunido un grupo de predicadores que él mismo había ido organizando e instruyendo de la mejor manera posible. Entonces pensó en formar con ellos una comunidad de religiosos, y acompañado de su obispo consultó al Sumo Pontífice Inocencio III. Al principio el Pontífice estaba dudoso de si conceder o no el permiso para fundar la nueva comunidad religiosa. Pero dicen que en un sueño vio que el edificio de la Iglesia estaba ladeándose y con peligro de venirse abajo y que llegaban dos hombres, Santo Domingo y San Francisco, y le ponían el hombro y lo volvían a levantar. Después de esa visión ya el Papa no tuvo dudas en que sí debía aprobar las ideas de nuestro santo. Y cuentan las antiguas tradiciones que Santo Domingo vio en sueños que la ira de Dios iba a enviar castigos sobre el mundo, pero que la Virgen Santísima señalaba a dos hombres que con sus obras iban a interceder ante Dios y lo calmaban. El uno era Domingo y el otro era un desconocido, vestido casi como un pordiosero. Y al día siguiente estando orando en el templo vio llegar al que vestía como un mendigo, y era nada menos que San Francisco de Asís. Nuestro santo lo abrazó y le dijo: "Los dos tenemos que trabajar muy unidos, para conseguir el Reino de Dios". Y desde hace siglos ha existido la bella costumbre de que cada año, el día de la fiesta de San Francisco, los Padres dominicos van a los conventos de los franciscanos y celebran con ellos muy fraternalmente la fiesta, y el día de la fiesta de Santo Domingo, los padres franciscanos van a los conventos de los dominicos y hacen juntos una alegre celebración de buenos hermanos. El gran fundador le dio a sus religiosos unas normas que les han hecho un bien inmenso por muchos siglos. Por ejemplo estas:
Los santos han dominado su cuerpo con unas mortificaciones que en muchos casos son más para admirar que para imitar. Recordemos algunas de las que hacía este hombre de Dios. Cada año hacía varias cuaresmas, o sea, pasaba varias temporadas de a 40 días ayunando a pan y agua. Siempre dormía sobre duras tablas. Caminaba descalzo por caminos irisados de piedras y por senderos cubiertos de nieve. No se colocaba nada en la cabeza ni para defenderse del sol, ni para guarecerse contra los aguaceros. Soportaba los más terribles insultos sin responder ni una sola palabra. Cuando llegaban de un viaje empapados por los terribles aguaceros mientras los demás se iban junto al fuego a calentarse un poco, el santo se iba al templo a rezar. Un día en que por venganza los enemigos los hicieron caminar descalzos por un camino con demasiadas piedrecitas afiladas, el santo exclamaba: "la próxima predicación tendrá grandes frutos, porque los hemos ganado con estos sufrimientos". Y así sucedió en verdad. Sufría de muchas enfermedades, pero sin embargo seguía predicando y enseñando catecismo sin cansarse ni demostrar desánimo. Era el hombre de la alegría, y del buen humor. La gente lo veía siempre con rostro alegre, gozoso y amable. Sus compañeros decían: "De día nadie más comunicativo y alegre. De noche, nadie más dedicado a la oración y a la meditación". Pasaba noches enteras en oración. Era de pocas palabras cuando se hablaba de temas mundanos, pero cuando había que hablar de Nuestro Señor y de temas religiosos entonces sí que charlaba con verdadero entusiasmo. Sus libros favoritos eran el Evangelio de San Mateo y las Cartas de San Pablo. Siempre los llevaba consigo para leerlos día por día y prácticamente se los sabía de memoria. A sus discípulos les recomendaba que no pasaran ningún día sin leer alguna página del Nuevo Testamento o del Antiguo. Los que trataron con él afirmaban que estaban seguros de que este santo conservó siempre la inocencia bautismal y que no cometió jamás un pecado grave. Totalmente desgastado de tanto trabajar y sacrificarse por el Reino de Dios a principios de agosto del año 1221 se sintió falto de fuerzas, estando en Bolonia, la ciudad donde había vivido sus últimos años. Tuvieron que prestarle un colchón porque no tenía. Y el 6 de agosto de 1221, mientras le rezaban las oraciones por los agonizantes cuando le decían: "Que todos los ángeles y santos salgan a recibirte", dijo: "¡Qué hermoso, qué hermoso!" y expiró. A los 13 años de haber muerto, el Sumo Pontífice lo declaró santo y exclamó al proclamar el decreto de su canonización: "De la santidad de este hombre estoy tan seguro, como de la santidad de San Pedro y San Pablo". |
DESDE MI CALLE
HISTORIAS DE LA HISTORIA
aRTÍCULO en el DIA 7/8/2014 - RECOGIDO en "LA OPINION DE ZAMORA"
FRANCISCO IGLESIAS CARREÑO
Es posible que si a Walter Scott le hubiera dado por la descripción novelada de "nuestra guerra de la reconquista", a estas alturas tendríamos amplios dosieres que, cual episodios galdosianos, glosarían todos los avatares/situaciones/hechos que, en tan dilatado/crucial/importante espacio temporal, tuvieron lugar en la península ibérica (ese lugar perijeliano del ciudadano Unamuno y Jugo (D. Miguel). El continente europeo tal vez tenía, en el comienzo del siglo X, una gran aglomeración de problemas que le preocupaban/ocupaban/absorbían y, es posible, que lo que ocurriera en "el fin de la tierra" lo encontrara un tanto lejano, acaso colateral y la mantuviera un tanto al pairo.
Estamos en el Papado de Esteban VIII [(parece que supeditado al duque Alberico (de la saga/entresijos/uniones de Marozia)], y aquí, en Hispania, se declara, en el año 939, por Abd al-Rahmán III la "campaña de la omnipotencia" (gazat al-kudra o Campaña del Supremo Poder) contra los leoneses, con la previsible intención de romper en dos partes la Corona leonesa. Es la Corona leonesa, en esos momentos del siglo X, el otro auténtico poder integral (militar, económico y político) que se ubica en la península y que, limitado al sur por la línea del río Duero, mantiene instrumentalmente la vigilancia y el acecho hacia el sur agareno, con frecuentes encuentros bélicos que, hasta el momento, en la dirección del soberano leonés Ramiro II, no han sido muy favorables.
Todo parece indicar que Abd al-Rahmán III (que ha ordenado la guerra santa, para provocar un amplio reclutamiento, contra la Corona leonesa, sale de la ciudad de Córdoba a finales de junio (pudiera ser el día 28) y se encamina hacia el norte, desde La Transierra, donde pudiera haber estado concentrado sus tropas, con un gran ejército de 100.000 guerreros para cruzar el macizo central (con posibilidades por los Puertos de Perales o de La Ballejera siguiendo la Vía Dalmacia y la Vía de La Plata, mejor que por el de Tablada) y presentarse ante la ciudad leonesa de Zamora que, seguramente, está expectante, ¡trágicamente expectante!, ante tan amplio despliegue bélico.
Hemos señalado ya situaciones sobre la Zamora del siglo X, que necesario, ¡y hasta obligado!, en el ánimo de su extraordinaria importancia, reiterarlas: "Zamora es la ciudad con mejores defensas, la más importante, estratégicamente hablando de toda la Corona leonesa". Abd al-Rahmán III sabe de esta importancia de Zamora y por eso trata de anular el poder militar que la ciudad representa. Zamora, en el verano del 939, está la espera de la llegada del auxilio de los ejércitos del rey leonés Ramiro II, pero tal espera se altera, ya que es truncada por las decisiones estratégicas/militares de Abderraman III.
Cuando los ejércitos del omeya Abd al-Rahmán III tienen ante sí a Zamora, tuvieron que quedar también impresionados, en la Edad Media tenía que imponer: "La ciudad más fuerte de la Corona leonesa, la mejor amurallada, la de los siete cercos y siete fosos la llaman". No era nada sencillo tomar Zamora y el califa es sabedor de la situación, tanto de la importancia de Zamora (con sus defensores muy preparados) como, por otra parte de los movimientos de las tropas leonesas y de sus aliados que desde el nordeste, en movimientos acelerados, caminan hacia Zamora Abd al-Rahmán III actúa tácticamente y, por ello, divide su ejército, dejando, según algunos relatos, 20.000 hombres cercando a Zamora y el resto de 80.000 hombres parte al encuentro de los ejércitos del rey leonés Ramiro II.
Hemos descrito que: "Los zamoranos del año 939, dicen los relatos, se baten en orden y hasta hacen salidas al campo enemigo, pero el acoso es continuo contra ellos y los sitiadores, para rendirlos tienen que ir al asalto posición tras posición, e idean llenar los fosos con los cadáveres de los combatientes muertos para, en avanzando por encima de los cuerpos inertes, en un espeluznante cementerio, chorreante de sangre y pleno de despojos humanos, hacer un puente de asalto y poder doblegar la indómita/heroica/épica resistencia de Zamora". Eso tuvo lugar el 5-agosto-939.
Ahora que en Zamora podemos contemplar una parte de lo que fueron sus recias defensas medievales, en lo que es la propia ciudadela del castillo, no solo admiramos la situación privilegiada de la urbe de Zamora, admirable desde El Temblajo, en esa curva del río Duero, que al fondo de Las Pajarancas nos anuncia El Arribanzo, o el flanqueo norte de la vaguada del antiguo cauce del río Valderaduey, que hicieron de ella, sin duda alguna, la ciudad más fuerte y poderosa en la Edad Media hispánica epicentro militar de la Corona leonesa, y donde su foso actual, amén de otros que intuimos, pero desconocemos, nos permite retrotraernos hacia la situación límite del mes de agosto del año 939, en una acción retrospectiva de atemporalidad, con esa retrovisión tan impactantemente dantesca, sobrecogedora por demás, de máximo dramatismo y espeluznante, plena de sentido épico y heroico y conformadora del mayor hito bélico de los hijos de Zamora, un hecho de armas extraordinario que marcaría el proceso histórico de Zamora y un ejemplo a seguir por todos para el año 1072 frente a las tropas castellanas.
Los ejércitos de Abderramán III y Ramiro II se avistaran posteriormente en Simancas y fue aquí donde el poder militar agareno fue quebrado y anulado por el ímpetu de los ejércitos leoneses y de sus aliados. La victoria de Ramiro II en Simancas pasa por ser uno de los hechos de armas más importantes de la península Ibérica en la Edad Media, que está datada en textos agarenos y leoneses y tal victoria fue corroboraba, a mayores, con otra victoria más en Alhandega, al dar alcance los ejércitos leoneses en el curso de su persecución, a las tropas agarenas que huían desbandadas desde Simancas.
Para muchos la trilogía de los acontecimientos de agosto del año 939: Zamora, Simancas y Alhandega dieron pie a la formalización práctica de "la idea imperial leonesa" [el Regnum Imperium Hispánico de la Corona leonesa] que ya veía desde Alfonso III El Magno. Por Zamora, Simancas y Alhandega el Califato pide al otro poder de Hispania, ¡por primera vez!, las conversaciones de paz y pacta con la Corona leonesa una tregua de cinco años. Estimamos que las victorias de Simancas y Alhandega de la Corona leonesa fueron viables por la Jornada del día 5 de agosto del año 939 en "El Foso de Zamora". Es de esperar que todos, en la Corona leonesa, lo conmemoremos. ¡Faltaría más!
(*) Del Instituto de Estudios Zamoranos Florian d'Ocampo
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