Entradas populares

jueves, 25 de abril de 2013

DESDE MI CALLE


LOS NIÑOS DEL PP

 En el principio era el verbo y el verbo era el niño del que se apiadaba Rajoy en un mitín, porque le iban a subir el IVA de los "chuches". Unos despiadados los sociatas que iban a acabar con la ilusión del pobre niño a base de gravarle los "chuches" de marras con el 18%. Después, el resgistrador cambió de registro y el niño pasó a ser niña, a la que dió en llamarse la Niña de Rajoy. Era la niña de sus ojos y vió la luz pública en un debate televisado con Zapatero. Rajoy ponía broche de oro a su intervención con un alegato demagógico y lacrimógeno a la vez. Hablaba de su programa y de esas niñas por las que estaba dispuesto a luchar. El prototipo que nacería y crecería en España de ser elegido Presidente. Una niña que tuviera una familia, unos padres con trabajo, una vivienda digna que él ayudaría a conseguir, y la mejor educación en tolerancia, libertad y derechos humanos. Responsable, madura, orgullosa de ser española y capaz de andar por el mundo sin complejos porque hablaría idiomas. En dos palabras: un auténtico Heraldo de la Libertad. !Toma ya!.
Han pasado cinco años y los padres de la niña están en el paro, con la prestación agotada y cobrando, de momento, el subsidio de cuarocientos y pico euros. Así que no pueden pagar la hipoteca, por lo que están a punto de perder la vivienda, no muy digna, pero la que habían conseguido comprar en un barrio dormitorio de las afueras a un precio astronómico. De la educación y los idiomas mejor no hablar porque con la tijera del PP se está yendo al garete y los padres de la niña no pueden mandarle a un colegio concertado de los de curas, frailes o monjas, para los que sí hay ayudas, pues son caros. Por si todo esto no fuera suficientemente amargo, el IVA de los "chuches" que tanto preocupaba a Mariano cuando era candidato, se ha puesto en el 21%. El no quería, porque iba a bajar los impuestos, pero le han obligado entre Bruselas y la Merkel, que al principìo parecía gustarse de él, pero fué un espejismo. Así que está la famosa niña que parece más que heraldo de la libertad la celebérrima del Exorcista.
Con este panorama, padres, hijos, niños, niñas y espíritus santos están hartos, y han empezado a mostrar su indignación en la calle. Quieren hacerse oir por los políticos que han llevado las cosas hasta este extremo. Como no les dejan acercarse a las sedes parlamentarias so pretexto de que coartan la libertad de los diputados, los indignados los buscan en sus domicilios, y es ahí donde volvemos a encontrarnos con los famosos niños del PP. Primero fué González Pons; luego el portavoz Alonso y, por último, la sin par creadora del concepto jurídico del siglo: La indemnización en diferido. Todos ponen como excusa para que no haya escraches ante sus domicilios a sus famosos niños, convirtiéndoles así en auténticos escudos humanos. Cospedal va más lejos y califica estos actos de fascismo y nacismo, conceptos éstos que tan bien conoce en primera persona. !!Qué Dolores!!.

DESDE MI CALLE, que es la calle de todos

DESDE MI CALLE


TAHURES, TROLEROS

El Gobierno de Rajoy no ha parado de mentir a la ciudadanía desde su toma de posesión y Europa ha descubierto su última trola. Le ha vuelto a enmendar la plana, esta vez tras hacer trampas con el déficit público, ya que suma o resta, según le interese, la multimillonaria calderilla concedida a  la banca a cuenta del bolsillo del contribuyente. Así, día a día, acaban convenciéndonos de que una de las funciones más destacadas del político es no decir nunca la verdad, o, si se tercia, mentir descaradamente como manera de sobrevivir en un mundo plagado de vendepatrias y vendebiblias. Con este panorama es imposible que el Estado español levante cabeza y es el salvase quien pueda el que emerge con más fuerza que nunca en todas las capas sociales, porque quien es capaz de negar la existencia de sobresueldos en su partido, demostrada por el resposable financiero del mismo y admtida por algunos de los que los cobraron, no puede tener la más mínima cridibilidad para continuar dirigiendo los destinos de un país. A  este paso, el señor Bárcenas va a resultar el tío más legal que pueda hallarse bajo las alfombras de Génova (sede del PP). Al menos, y siquiera obligado, él las ha acabado sacudiendo. Otra cosa es su "pétreo rostro", capaz sin una mueca de denunciar a sus excompañeros por despido improcedente. Pero jeta o jeta, ha sido -junto a la Casa real - la noticia en los últimos meses, mientras la economía de la España cañi continuaba haciendo aguas y el PP señalaba a los socialistas. No sin razón pero...

DESDE MI CALLE, que es la calle de todos.

martes, 23 de abril de 2013

DESDE LA CALLE

 LOS POBRES, LOS RICOS Y LA POLITICA

No se les ve, pero están. Son legión, un ejército alimentado por el fracaso de las políticas en curso. Son los pobres uno de cada cinco en España según el INE. La pobreza se ceba entre los niños y los emigrantes, pero el empobrecimiento amenaza a todos. Es la realidad más despediada, mucho más que el terrorismo o los accidentes de tráfico. Pero si son el síntoma del fracaso económico y político ¿por qué no pasa nada? ¿Por qué no se produce un estallido social? ¿Por qué los políticos siguen con sus rutinas, impotentes, indiferentes? Por mucho menos la política ha tirado del freno de alarma, la sociedad se ha echado a la calle, nos hemos conjurado todos, por ejemplo, contra el terror o la guerra.

Reconozcamos que los pobres nunca han pintado mucho. Incluso Marx, el agitador de los oprimidos les ninguneaba y sólo tenía ojos para el proletariado. Se enfatizaba en los proletarios porque éstos eran los que movían las ruedas de la historia, mientras que los pobres eran el lumpen, eran improductivos. La revolución proletaria pretendia traducir en poder político el poder real que los trabajadores ya tenían en el proceso de producción. A esa fiesta no estaban invitados los pobres que nada tenían y nada podían.

Hoy como ayer manda la riqueza. Asociamos mérito al ser rico y culpa al ser pobre. Remitimos el destino del pobre al del rico, por eso se repite como un mantra la idea de que hay que adelgazar para salir del agujero y ser competitivo y así volver a los viejos buenos tiempos. Si les va bien a los ricos, les irá bien a los pobres.

Lo que el sistema no soporta es que se actualice el sistema político en el que se priviligie el punto de vista del pobre y se vea la riqueza de los ricos como un proceso ligado al empobrecimento de los pobres. !Qué horror si alguien llega a descubir que la política nació no para fabricar ricos sino para no tener pobres! Si tenemos tan buena opinión de la riqueza y tan mala de la pobreza es porque las disociamos y nos hemos creido que la creación de riqueza acaba con la pobreza. Pero olvidamos entonces que, contra ese cuento, nació la política. Se acaba con la pobreza luchando contra ella, y esto no suele conllevar la creación de grandes fortunas.

Con la firme disposición de luchar por la dignidad de los pobres, y hacer desaparecer todo tipo de pobreza, lo hago desde aquí DESDE MI CALLE que es la calle de todos.


viernes, 19 de abril de 2013

DESDE MI CALLE


TRILEROS Y TESTAFERROS SIN FUERZA NI HONOR.

!FUERZA Y HONOR!Con esta frase animaban los generales romanos a sus ejércitos antes de comenzar la batalla. El tiempo, ese que nos hizo pertenecer a un presente seguro y bajo control, huye en medio del caos. O ya no existe porque estamos en manos de trileros sin alma. De testaferros narcotizados por un despotismo desprovisto de máscaras. Pareciera que las líneas rojas ya sólo están para saltárselas. Como un juego perverso de quien se sabe ganador por decreto y le importa muy poco su descrédito. Se saltan por imperativo legal o ilegal y punto. Qué más da. El límite a los despropósitos diarios por parte del PP no tiene límites. La sangría ciudadana rocía con su podredumbre trayectorias personales y profesionales inconcebibles hace años. El gobierno, sus ministros, sus camellos ideológicos, sus caraduras mediáticas no guardan ningún pudor al hablar de las crisis y sus respuestas. Al gestionar la inmisericorde ración diaria de recortes sociales y económicos. Quienes tienen el poder político actual han dejado de guiarse por el respeto a la ciudadanía. Más bien parece que jueguen y se diviertan siendo sus verdugos. Incluso hasta el ensañamiento. Han olvidado para qué y por qué fueron votados. Ya todo les da igual en ese torbellino de mezquindades acumuladas día a día. Saben que están jugando con fuego pero solo esperan el gran incendio. El que les salve de tanta trampa, estafa y perversión. Ese fuego que expía incluso los mayores pecados a la puerta del infierno.

Y mientras tanto, la gente a pie de obra, grita, se exalta, sale a la calle, hace huelgas, trapichea para vivir, se inmola en el altar de la desesperación y sobrevive a costa de la generación anterior e incluso de la anterior a la anterior. No le queda otra. Nos preguntamos dónde está el límite para la revuelta infinita. Y no sabemos. Jugamos, o intentamos, a reventar la calle, esa que se toma por la izquierda. Pero, a veces, el miedo a perder lo que queda, funciona como un freno de mano ante la pálida movilización que nos reclama cada día, en cada calle, en cada ciudad de la España en venta y reventa. En la España gobernada por esos vampiros que se nuetren de las agonías ajenas.

¿Se sentarán ellos a la izquierda del Padre en el Juicio Final? No lo sé. Sé explicar porqué la calle todavía no ha asaltado la Moncloa. Pero no sé si lo hará ni cuando. Ni las últimas razones para encender la mecha que haga estallar la revuelta. Ellos deberían evitarlo. Para eso les pagamos. Y también nos roban por ello.

!FUERZA Y HONOR! DESDE MI CALLE, que es la calle de todos.

miércoles, 17 de abril de 2013

DESDE MI CALLE


LENGUAJE SOBREVALORADO Y LA COSA ECONOMICA

Hace semanas ví un partido de fútbol del club de mi pueblo en que éste ganó. Lo hizo con facilidad. La superioridad, a mi modo de ver, fué incuestionable a lo largo de los noventa minutos, y el baño que le dió al rival en el terreno de juego, importante.Cuando más tarde lo comenté con un amigo, me sorprendió que no estuviera de acuerdo con mis apreciaciones. Su análisis era completamente distinto, como si hubiesemos visto dos partidos diferentes. ..¿Qué pasaba?.

Sucede que el lenguaje está sobrevalorado y hacemos afirmaciones sin que importe demasiado que la realidad las desmienta. Sin embargo es en el ámbito económco donde las declaraciones políticas suelen mostrar tal desprecio a la evidencia que se alcanzan cuotas de cinismo difíciles de superar.

Oigo que la situación comienza a ir bien. Lo dicen responsables de la cosa, esos que están por encima del "bien y el mal" en el día a día. Lo dicen y no pasa nada. Siguen apareciendo en los medios con cara beatífica disculpando nuestra ignorancia. Tienen razón, no lo entendemos. Quizás vivamos en universos paralelos o tal vez estén a punto de alcanzar una especie de movimiento perpetuo financiero que nos asegure eterno bienestar, y que nosotros, desdichados ignorantes, no acabamos de ver.

Que la situación comienza a ir bien dicen, y no se les cae la cara de vergüenza. La pregunta es:¿Para quien?. ¿Para determinados bancos o para los parados? ¿Para la economía alemana o para nuestros mayores? ¿Para la casta política o para los trabajadores? ¿Para los funcionarios tal vez? ¿Para los desahuciados ? ¿Para los estafados con las preferentes? ¿Quizás para los jóvenes condenados a no tener vida laboral?.

Por encima de la terca realidad, nuestros dirigentes seguirán diciendo que sus políticas son acertadas, lo que rotundamente discrepamos DESDE MI CALLE, que es la calle de todos.

lunes, 15 de abril de 2013

DESDE MI CALLE


BARCENITAS

Hay un censo que me urge, aunque me temo que las herramientas estadísticas no han avanzado aún lo suficiente como para acometerlo. Hablo del inventario de las buenas personas, las malas y, por supuesto, las categorías intermedias, que ya imagino que serán las más numerosas.  Pero sólo lo imagino, vuelvo a subrayar, del mismo modo que tengo que tirar de intuición y ojo de buen cubero, para sacar mis propias cuentas a la espera de que lleguen las del INE o de quien se atreva a hacerlas.La cuestión es que mis cálculos no pueden ser más desalentadores: Ganan de calle los hijosputa cun laude, seguidos de los cabroncetes que entrenan a diario, y demás tropa malnacida. En el farolillo rojo y con cuatro o cinco vueltas perdidas, encontramos a las gentes de bien y a las que conservan ciertos escrúpulos morales. Aunque a veces mi pesimismo me lleva a pensar que esta especie se ha extinguido de la faz de la tierra, por fortuna, subsisten millares de ejemplares que hacen más soportable la vida en la ciénaga, y que permiten que la esperanza moribunda no se rinda. Ya digo, sin embargo, que de acuerdo con mis sumas y restas, su número es anecdótico al lado de la ralea que parece estar en plena explosión demográfica: "la de los barcenitas".

Tal término, acuñado por un servidor, puede tomarse como diminutivo o en el sentido de miembros de una secta. Por un lado, serían versiones a escala del tipejo al que deben su nombre y por otro, seguidores fanáticos-incluso sin sospecharlo-del engominado ex-tesorero del PP. Tanto da. Lo terrible es que los hay a patadas. No tienen cuentas en Suiza ni esquian en Canadá; de hecho, los bolsillos de los más están "tiesos como la mojama". Sin embargo, comparten con su modelo lo fundamental: la convicción total de que les asiste el derecho a hacer lo que les salga de la entrepierna. Y si alguien se lo afea "peineta" al canto. ¿A que conocen a más que uno?.

Afirmando que si, conozco a más que uno, lo expreso DESDE MI CALLE, que es la calle de todos.


viernes, 12 de abril de 2013

DESDE MI CALLE

DERECHO A LA SALUD

La salud es el resultado final de una serie de determinantes que permite el disfrute de la vida, aún con limitaciones e inconvenientes. La salud depende de nuestra alimentación, de las condiciones de vida de nuestra madre durante la gestación y los dos primeros años de vida: de la educación , la nuestra y la de nuestros padres - especialmente la de la madre -, de las condiciones de la vivienda, de tener un trabajo digno, de las posibilidades de la participación en la sociedad ....

Reclamar el derecho a la salud no puede ser pedir que nadie padezca diabetes ni una gripe, es exigir a los poderes públicos las condiciones que faciliten la mayor cantidad y calidad de vida. y la mayor salud posibles a la mayor cantidad de personas posible. Esto supone exigir que los gobiernos realicen políticas de salud pública, pero sobre todo que impongan el estudio del impacto en salud de todas las actividades.

La importancia de los determinantes sociales de la salud se demuestra muy bien en épocas de crisis. "La interacción entre la austeridad fiscal en las crisis económicas y unas débiles políticas de protección social agudizan las crisis sanitarias y sociales en Europa". Esta frase recogida de un artículo emitido en The Lancet ("Financial crisis, austerity, and health in Europe") , compara el deterioro de la salud en países como Grecia, España, Portugal e Italia por las políticas de austeridad, con la inexistencia de ese deterioro en Islandia que optó por otra salida.También llega a comparar la opacidad de las autoridades europeas para reconocer estos datos.

Nuestro Servicio Nacional de Salud es mejorable. El crecimiento del presupuesto sanitario de los ultimos años, por impulso de la burbuja inmobiliaria, no es sostenible a largo plazo. Pero la solución no está ni en los recortes o copagos ni en las privatizaciones. Se hace imprescindible un diálogo social para "desinvertir" en lo innecesario o directamente despilfarrador, que lo hay y mucho, y para priorizar acciones con criterios sanitarios y no económicos. Hay alternativas y están sobre la mesa, pero parece que nuestros gobiernos no están por la labor de escuchar a los profesionales de la salud, sino que se mantienen tercos en entregar "la oportunidad de negocio" al beneficio privado. Como he dicho antes, pan para hoy y hambre para mañana. Que vean, por ejemplo, la carga que va a suponer a los madrileños los hospitales de gestión privada año a año hasta dentro de treinta años.

Agradeciendo su asesoramiento al Dr. Pedro Arámburu, médico de familia en Gernika, y abogando por un Servicio Público de Salud, lo transmito desde aquí, DESDE MI CALLE, que es la calle de todos.