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viernes, 19 de julio de 2013

DESDE MI CALLE

SIMPLICIUS Y SNOWDEN

Como ya todo el mundo está enterado, el Sr. Snowden es un estadounidense vinculado por su trabajo al indecente control que Estados Unidos está sometiendo al mundo y que no se sabe si, asqueado por lo que hacía o porque alguien le ha pagado más - con esa gente no se puede estar seguro de que nada sea limpio -, ha denunciado públicamente el espionaje al que somete su país a Europa.

Sus intentos de escapar de la ¿justicia? de su pais y alcanzar algún refugio en el mundo, han llevado a gobiernos tan ¿soberanos? como España, Francia, Italia y Portugal a negar al avión del Presidente de Bolivia, el permiso para sobrevolar sus territorios, provocando con ello un ciertamente inusual escándalo político, más grave todavía en el caso español, porlo que supone de afrenta a un hijo de La Madre Patria.

Ni sé, ni me preocupan en lo más mínimo las explicaciones que puedaan haber dado o no italianos, franceses o portugueses. Me limito a transcribir y comentar lo que he leido en un titular de prensa. Margallo, ministro de asuntos exteriores del gobierno español, se justifica y afirma que "nos dijeron que Snowden iba dentro". Como subtítulo, "El ministro español, que no aclara quién le dió la falsa información, se niega a pedir disculpas".

¿Dónde está la tan cacareada gallardía española? ¿Hasta dónde va a llegar España en su servil dependencia de Estados Unidos?.

DESDE MI CALLE, que es la calle de todos.

martes, 16 de julio de 2013

DESDE MI CALLE

CASTILLA Y LEON - Vacaciones mes de Junio - (2ª parte)

Un día cualquiera en Villavendimio.-
                                                                                                                                                              Oigo ruido de tractores, miro el reloj, son las 6,30 de la mañana. Me aseo, me visto para caminar, sudadera, camisa de manga corta é, imprescindible, gafas de sol.Son las 7 de la mañana, al salir de la puerta de la casa, ya el sol comienza a aparecer. Hay una brisa suave, pero aún en estas fechas algo fresca. Tomo el primer camino a la derecha a 50 mts. de mi casa, camino de tierra blanda, con algunas piedras removidas por los tractores. A la media hora de andar, ya el sol comienza a calentar. Me quedo con la sudadera únicamente. Tanto a la derecha como a la izquierda del camino las eras están sembradas, cereales, remolacha, girasoles, viñedos comenzando a perfilarse los racimos de uva; otras están en barbecho. Sobre las 9 ya el calor es fuerte, aliviado a ratos por esa brisa según los recodos del camino por donde transito. Llego a casa. Mi mujer, que ha salido sobre las 8,30 llega después mío. Ducha, desayuno (demasiado copioso, lo reconozco), y salgo a la puerta de la calle. Comienza a pasar gente para la tienda (la única del pueblo); principalmente a comprar pan, fruta, leche, patatas, es decir lo básico del día, pues en casi todas las casas hay gallinas, o conejos, o tienen huerta donde recogen tomates, pimientos, etc. con lo que apenas necesitan más para la comida del día. Para los pucheros siempre tienen a mano el embutido de los marranos, cebados y, en el invierno, hecha la matanza. El pescado o bien lo compran en el mercado de Toro, o bien a la furgoneta del pescadero que una vez a la semana pasa por el pueblo (más caro,eso sí).
Doy una vuelta por Villavendimio, saludo al alcalde (junto con sus hermanos es la empresa de albañilería del pueblo). Me acerco a ver qué trabajos están haciendo, principalmente reformas en cocheraas, fachadas, arreglo de tejados, etc. Sigo con mi recorrido visitando a varios conocidos, alguno de ellos enfermos. Paso por casa nuevamente por si hay algo que mi mujer tiene pendiente por hacer (generalmente procuro que no haya nada). A eso de las 11 de la mañana voy al "Barrero". En el barrero, una laguna que se llena con el agua de la lluvia, es una zona arbolada, con bancos donde poder sentarse a la sombra de los diversos árboles, donde hay patos a los que diaramente se les da de comer por la gente que acude allí. Alli nos reunimos 4 o 5 personas por la mañana. Como está a la entrada del pueblo, observamos los coches que pasan por la carretera. Gente de los pueblos de alrededor que vuelven a casa después de haber pasado la mañana en Toro o Zamora. Comentamos sobre los tractores que atravesando la carretera van a trabajar a las eras que están en aquella otra zona. Hablamos sobre los acontecimientos de la TV o de la radio. Pasa el tiempo, se está fenomenal, sentados a la sombra y en tan buena compañía. Sobre la 1 del mediodía se disuelve el grupo. Yo me voy a mi casa a comer, mientras los otros acuden al "Caño" que está en el otro lado del pueblo y donde se reunen la gente, mayormente de edad avanzada, y discuten, critican, hablan sobre los problemas de la zona. Hay un dicho en Villavendimio que dice que !Si en el caño no se resuelve un problema, es que éste es irresoluto!
Después de comer, es obligatorio ir al bar (el único que existe) a tomar un café. Acuden tanto gente jubilada como labradores antes de comenzar la jornada de la tarde. Se juega al dominó. Son partidas a "cara de perro" y donde, a veces, se levanta el tono de la voz.
Después del café, y mientras mi mujer anda con las faenas del fregado y ve un rato la televisión, yo salgo a dar un corto paseo. Normalmente doy la llamada allí "vuelta al tejadillo". Es un recorrido corto, de 40 a 45 minutos. Después de llegar a casa, saco una silla a la puerta de la casa, y al resguardo del sol, me pongo a leer alguno de los libros que siempre pongo dentro de la maleta de viaje. Al estar a la puerta de la casa, con las eras enfrente, normalmente para algún conocido y charlamos un poco. He de decir que mientras yo leo, mi mujer aprovecha para tomar el sol y poder lucir el moreno al volver de vacaciones. 
Llega las 7 de la tarde, hora en que ambos nos vamos al bar. Es la hora de tomar una cerveza fresca. La reunión allí es con otras personas, algunas jubiladas, otras que han acabado el trabajo. También es la hora en que hablammos y discutimos, a veces, sobre la situación política, tanto en la provincia como en el resto de pais. Llega más gente, y la conversación se diversifica. Se habla sobre los problemas que han tenido en el trabajo, sobre si tal cual era es más productiva con este u otro sembrado.
Dan las 9 de la tarde y la gente poco a poco se va retirando a su casa. Nosotros hacemos lo mismo. Llegamos, cenamos, más bien frugalmente, y nuevamente sacamos las sillas y salimos a la puerta de la calle. Es costumbre pasar un rato al "fresco", y reunirse varias personas y hablar y hablar. Las mujeres de sus cosas, los hombres, solemos ser menos en número, de lo nuestro.
Ha llegado la hora de acostarme. Mañana hay que madrugar para salir otra vez a pasear por los caminos rurales.
Así acabo un día colmado de acontecimientos grandes y pequeños.

Lo escribo ya DESDE MI CALLE, que nuevamente es la calle de todos.


 

miércoles, 10 de julio de 2013

DESDE MI CALLE

CASTILLA Y LEON ---Vacaciones en el mes de Junio --- (primera partes)

El capítulo primero del Don Quijote de la Mancha de MIGUEL DE CERVANTES, comienza con la archiconocida frase "En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme...". Yo debo aseverar que si conozco Villavendimio, partido judicial de Toro, provincia de Zamora, antigua Castilla la Vieja.

"Empiezan a susurrar las desnudas ramas de los álamos, orean llamándose unas a otras las perdices que invernan junto al caserío y vienen de noche a comer a las eras. La tierra exhalaba un olor impreciso, un poco  acre. De las eras venia un aroma a vino fuerte llenando los huertos. La hierba expandía una intensa fragancia de juventud".
Mientras leía la novela "Campos Roturados" de MIJAIL A.SHOLOJOV, sentado frente a las eras, acariciándome el sol mientras una suave brisa mitigaba el calor de una tarde del mes de Junio, mi imaginación volaba hacia las estepas rusas y veía sus campos amarillentos por los cereales en vísperas de su cosecha, y me venía a la mente cómo se deberían de parecer esos campos a los que yo veía delante de mí en esa tierrra castellana.                                                                                         Los agricultores esperando que la cebada, un poco retrasada por las lluvias abundantes del invierno, acabe de secarse para ser cosechada. Los caminos rurales atravesando viñedos, buscando el amanecer para ser azufrados, de forma que al llegar la época de la vendimia, segunda quincena del mes de setiembre, la uva tenga la máxima calidad, tanto en peso como en azúcares. Campos de guisantes en los que las máquinas modernas cosechan, quitan las vainas, y las sacan peladas, para inmediatamente ser transportadas en camiones a las fábricas conserveras.
Madrugando para pasear me encuentro con tractores que transportan tubos para ser enganchandos a los pozos, riegan las parcelas sembradas de remolacha. Este trabajo se repite 2 o 3 veces al dia, cambiando estos tubos y  llevándolos a variar de posición para que sea regado todo lo sembrado en la era.
A media tarde me reúno en el bar del pueblo con los agricultores que hacen una pausa en el trabajo, se toman una, o más, cervezas, discuten sobre la forma más o menos rentable en que se encuentra hoy en día la labranza, si la parcela aquella es mejor o peor que la otra, etc.
Llega la hora de la cena, ya se hace planes sobre el trabajo del día después. Se planifica las eras más idóneas para ser labradas, cosechadas, o simplemente vigiladas.

Así acabo un día colmado de acontecimientos grandes y pequeños, pero en todo momento disfrutando de esa vida del campo castellano, a veces bastante ingrato en su reconocimiento, mas siempre una vida noble, sincera, sencilla...UNA VIDA sin más.

DESDE MI CALLE, que deseo sea la calle de todos los trabajadores del campo.

martes, 9 de julio de 2013

DESDE MI CALLE

SABADO SABADETE

Nunca me gustó aquello del sábado sabadete, en principio, porque las camisas nuevas me las pongo cuando es menester y mis éxtasis se hallan más allá del bien y del mal. Tampoco hago caso a eso de la diversión por decreto. Gozo cuando puedo y quiero, sin que la autoridad me imponga fechas y horarios. Soy rebelde con causa. Quizá sea un tipo raro. Y no es cuestión de que uno ya tenga más tiempo pretérito, gastado, que porvenir; desde niño pregunté tanto lo que entendía como lo que no comprendía. De mayor, adelgazan las virtudes y engordan los defectos.
Ahora, me limito a observar la "alegría" de los jóvenes en las fiestas que proliferan por toda la geografía ibérica, y me pregunto si en esas almas juveniles hierve la rebeldía, si cuestionan el sistema democrático, si piensan en su futuro, si respetan lo público o sólo aman los que les pertenece, si son ciudadanos o tan sólo vecinos, si, para ser más claro, se preocupan por el estado de sus ciudades, sus pueblos, si saben quién o quienes son los responsables de la deriva que, ha tiempo, inciaron llevándoles hacia el abismo, si esta cuesta abajo económica, social y cultural hallará un punto de inflexión o no hay ya remedio.
Veo color y mucha vida entre los jóvenes por estas fechas. Me encantaría que alcohol y las malas hierbas quedasen fuera de sus políticas lúdicas. Exigo a esa juventud que, después de las fiestas, se coloque peto y espaldar y ejerzan de caballeros para transformar y cambiar ese caciquismo barato, humillante, anacrónico que los asfixia, que los obliga a buscarse la vida en otros lugares. Porque si ellos, sus tiernas almas, se quedan sólo en la juerga y el cachondeo, todo seguirá tal cual; depresión demográfica, ansiedad cultural y hambre para almorzar en la mesa.
La gente de mi generación reflexionaba:primero, mostraron rebeldía contra el sistema y, después, si todo iba bien, amaba... aunque tocase en sábado sabadete y la camisa fuera vieja, la de siempre, la que aún nos dura en el interior de nuestro cerebro. Ahora bien, reconozco que nosotros también miccionábamos, pero no en el retrete de la vía pública.

Lo escribo a la vuelta de vacaciones y observando las fiestas en ésta época veraniega, DESDE MI CALLE, que es la calle de todos, y, en estas fechas, sobre todo de la juventud.

lunes, 8 de julio de 2013

DESDE MI CALLE

HEDONISMO Y COITO
(Artículo aparecido en EL DIA de ZAMORA.es)

"El varón del Homo Sapiens es, en esencia, un ser hedonista: si no conociese el éxtasis durante el coito, desdeñaría la cópula con cualquier mujer. La fémina del Homo Sapìens es, esencialmente, masoquista: puede que sea anorgásmica, pero aún así hará el amor para perpetuar la especie, a sabiendas de que parirá con dolor.
Hay ciudades muy femeninas: parece que les va la marcha de sufrir despoblamientos, carencias culturales extraordinarias, humillaciones de de los Gobiernos, bien sean Autonómicos o del Estado, fuese quien fuere el Gobierno de turno. Algunas celebran como gran fiesta anual la Semana Santa, recuerdo de un martirio brutal, inefable, cruel. Gozan, pues, con una muerte, y nada menos que la de un ser divino. Enfatizo lo expresado tirando de las Ferias y Fiestas de San Pedro, que se celebran en honor de un santo pusilánime, que, además, guarda las puertas del hedonismo eterno, es decir, del goce sin tiempo.
Si no existiese el clímax en el cuerpo del varón, ha tiempo que el género humano habría desaparecido de la faz de la tierra. De ahí el deleite en el fornicio. La mujer ama, cierto, el placer, pero resulta un sentimiento secundario: lo importante es la reproducción, aunque exista el peligro de alcanzar la muerte cuando sólo busca dar más vida. La hembra es, pues, un ser superior, al macho del Homo Sapiens, ha hecho del dolor placer y, de la muerte, vida. El hombre sólo posee fuerza, incluso, a veces, debe tomar "estimulantes", pura química, para alcanzar mayor potencia. Cabeza sin seso."




domingo, 26 de mayo de 2013

DESDE MI CALLE


MIGUELILLO

 Supongo que en la intimidad, el Sr. Aznar le llamaría amigablemente con este diminutivo (me refiero al Sr. Blesa), y más siendo compañeros de pupitre y hasta de oposición (de carrera, claro, no de política).

Entre otros íntimos, que también podría caber el diminutivo, según la aparente amistad de algunos de  estos personajes, y que además fueron invitados a la boda de su niña. Me imagino al Sr. Aznar diciéndole a Francisco Correa ¿qué Paquillo, hace otro canapé? O a Alvaro Perez (el Bigotes antiguo, el Barbas actual) ¿Alvarín, cómo te va? O a Jesús Sepúlveda diciéndole ¿Chus, qué tal la Alcaldía? O a Luis Bárcenas ¿Luisín, has gastado mucho en sellos para los sobres?.

Parece que todo el país está en huelga de basureros, de lo mal que huele por todas partes, y en los niveles más altos. El día en que se complete el puzzle de todos los trincones, pocos van a quedar fuera de él, y si no hay que ver los papales de Bárcenas, las conexiones de Miguelillo Blesa con Díaz Ferrán, la coincidencia de todos estos golfos en un acontecinimiento nupcial en El Escorial. Pocos se salvan, ya sean de uno u otro lado. Difílci lo tenemos para salir de la crisis con estos bogadores y patrones. Como dice un amigo mío "mal huele la orina del enfermo".

DESDE MI CALLE, en la que no huele a podrido, y que más que nunca es la calle de todos.

viernes, 24 de mayo de 2013

DESDE MI CALLE


ELLOS

La forma  más simple, pero puede que también menos convincente de resolver los asuntos contenidos en las políticas públicas, es dotarles de un barniz religioso o de conducta. Un maridaje entre política y moral constantemente servido en este espectáculo de suficiencia del Gobierno del PP empeñado en inyectarnos la moral cristiana a golpe de silbato mientras suena una gaita tradicional gallega. En este papel mental entre el PP de  De Guindos y de Gallardón, las políticas públicas y la moral de buen cristiano se dan con fruición como en una pista de autos de choque. Y digo chocan porque, hasta que ha suavizado las posturas no se puede entender que un ministro quiera una ley de aborto más severa, que por cierto no supondrá menos abortos, y en el siguiente carril otro ministro o presidente autonómico acabe con las ayudas a la dependencia, privatice hospitales o aplique el copago en aras del ya bautizado austericidio. Esto sí que es más por menos.
El problema les es tan ajeno que han terminado haciéndolo nuestro. Nunca lo han vivido, ni lo vivirán, con licencia para tener su tropa de hijos, vengan como vengan, y reclutar un ejército de cuidadores para que los cabezas de familia no tengan que dejar de trabajar para ocuparse de sus hijos dependientes. Es fecundo el lecho de la pobreza y lo saben mientras viven en su burbuja bañada en moralina, como lo han hecho siempre, con un partido, donde los pobres no están en sus capas dirigentes pero si entre sus votantes de hundida clase media tutelados por el consumismo como analgésico pero nunca llamados a participar en las decisiones importantes. Para eso están ELLOS, los que siempre han estado: ellos, sus hermanos, primos y mediocres hijos colocados en bancos, o al revés, entrando en política de la mano de los grandes magnates, detalle importante si no queremos perder de vista de donde sale el dinero.
La única excepción que se me ocurre es Aznar, ese expresidente neocon surgido de las capas medias con su traje gris de inspector de hacienda y convertido en becerro de oro que echa fuego a las cerillas mientras levanta un tsunami televisado para el que sólo quedó rematar con un tieso "ahí os lo dejo". Rajoy anda con las barbas a remojo y a la sociedad le asaltan los ayatolás de las costuras. ¿Por qué no soy cristiano? se preguntaba Bertrand Rusell. En la respuesta algunas clases parecen vivir siempre bajo el pecado eterno por el que sólo sufren los demás y donde los crueles son los de toda la vida y los pecadores también.

DESDE MI CALLE, que hoy más que nunca no es de ELLOS, sino de TODOS.