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martes, 19 de diciembre de 2017

PASTORAL: SANTO DEL DIA

Santo Domingo de Silos

Abad



Nació en La Rioja, España, cerca del año 1000.
Era hijo de agricultores, y sus primeros años los pasó como pastor de ovejas. El resto de su vida lo pasará como pastor de almas. El oficio del pastor despertó en su espíritu el gusto por la soledad y por la oración contemplativa. Pensaba retirarse al desierto a vivir vida de soledad absoluta, pero en sueños recibió un aviso de que era mejor entrar de religioso.
Entró de religioso con los Padres Benedictinos en el famoso monasterio de san Millán de la Cogolla y allí hizo grandes progresos espirituales, y recibió de Dios el don de saber interpretar muy bien las enseñanzas de la Sagrada Biblia. Y tenía tan buenas cualidades que llegó a ser superior del convento. En sólo dos años restauró totalmente aquella edificación que ya estaba deteriorada.
Un día llegó un rey de Navarra a exigirle que le entregara los cálices sagrados y lo más valioso que hubiera en el convento, para dedicar todo esto a los gastos de guerra. Santo Domingo se le enfrentó valientemente y le dijo: "Puedes matar el cuerpo y a la carne hacer sufrir. Pero sobre el alma no tienes ningún poder. El evangelio me lo ha dicho, y a él debo creer – que sólo al que al infierno puede echar el ama, a ese debo temer". Y no le entregó al rey ninguna de las posesiones sagradas del monasterio.
El rey de Navarra, lleno de indignación desterró al abad Domingo, y lo hizo salir de allí, pero fue un destierro inmensamente provechoso, porque al saberlo el rey Fernando I de Castilla, lo mandó llamar y le confió el Monasterio de Silos, que estaba en un sitio estéril y alejado y se hallaba en estado de total abandono y descuido, tanto en lo material como en lo espiritual.
Domingo demostró ser un genio organizador, un talento para la restauración. Levantó un monasterio ideal. Una hermosa capilla, con una sacristía que es una obra de arte. Hizo un gran salón para que los monjes se dedicaran a copiar las Sagradas Escrituras y las obras de los santos (en ese tiempo no había imprentas). Formó una biblioteca llena de los mejores libros de ese tiempo. Organizó una droguería en la cual las gentes de los alrededores encontraban remedios baratísimos (y muchas veces regalados, para los más pobres).
Aquella casa se volvió un hervidero de trabajadores. Unos cultivaban plantas de uvas, o árboles de olivos; otros se dedicaban a escribir o pintar. Era una casa donde todos se dedicaban a trabajar, rezar, cantar, hacer progresar el monasterio y ganarse así un buen premio para el cielo. Aquel inmenso edificio estaba siempre abierto para solucionar las miserias de los vecinos. El Monasterio de Silos llegó a ser uno de los más famosos de España.
Santo Domingo de Silos se propuso reunir ayudas para libertar a los cristianos que estaban prisioneros y esclavos de los musulmanes, y logró libertar a más de 300. Por eso lo pintan casi siempre acompañado de hombres con cadenas, a los cuales les consiguió la libertad. Así estaba él preparando lo que más tarde harían los Padres Mercenarios con San Pedro Nolasco, libertando cautivos.
El santo no era capaz de negar un favor cuando podía hacerlo. De todas partes llegaban gentes a pedir ayudas. Pero también sabía no dejarse engañar. Una vez llegaron unos mentirosos a pedirle vestidos y para conmoverlo dejaron sus mejores ropas escondidas en una cueva cercana y se presentaron vestidos de harapos. El santo se dio cuenta de esto y envió a un monje a que trajera esos vestidos y con ellos hizo un gran paquete y le dijo a los pedigüeños: - "Con mucho gusto les damos la ropa que necesitan. Tomen este paquete lleno de ropa y vayan a la cueva cercana y allá se la reparten". Ellos se fueron muy contentos y al llegar allá se dieron cuenta de que eran los mismos vestidos que habían dejado allí escondidos
Una noche llegaron unos ladrones a robarse toda la cosecha del monasterio. El santo los dejó trabajar toda la noche y a la madrugada, cuando ya estaba todo recogido, en costales y empacado, mandó a sus monjes con garrotes a decirles que muchas gracias por haberlos reemplazado en recoger la cosecha y que podían irse. Pero para que no se fueran demasiado tristes les envió un desayuno como pago por el trabajo de toda esa noche.
Este santo obtuvo de Dios muchísimos milagros para quienes se encomendaban a sus oraciones. El biógrafo, que escribió su vida poco tiempo después de la muerte del santo, dice que no había enfermedad que las oraciones de este santo no lograra curar. Otro testigo de aquel tiempo afirma: "Nunca vi a un enfermo, ni a un sano, a quien no le alegrara él con su boca o con su mano". Llegó hasta a anunciar la fecha de su propia muerte.
96 años después de su muerte, nuestro santo se apareció en sueños a la mamá de Santo Domingo de Guzmán para anunciarle que tendría un hijo que sería un gran apóstol. Por eso cuando el niño nació le pusieron el nombre de Domingo en honor del santo de Silos. Es por ello también que muchas mamás en España se encomiendan al santo Domingo de Silos para obtener que su hijo nazca bien y que sea una buena persona después.
El 20 de diciembre del año 1073 voló al cielo este santo en cuyo honor sigue existiendo todavía el famoso monasterio de Santo Domingo de Silos.

DESDE MI CALLE






NOTICIAS DE BILBAO Y BIZKAIA DE HACE UN SIGLO


Muerto de frío.
A las cinco y cuarto de la mañana del martes fué hallado por el sereno de servicio en la Plazuela de Santiago, sobre los bancos del pórtico de la basílica, el cuerpo de un hombre que no daba señales de vida.Inmediatamente se le condujo a la casa de socorro de Urazurrutia, donde el médico de guardia no pudo hacer otra cosa que certificar la defunción del desgraciado. Se trata de Matías Uriarte, que tenía la desdichada costumbre de echarse a dormir todas las noches en los citados pórticos. Se había negado pertinazmente a ingresar en un asilo cualquiera. Era un empedernido vagabundo, muy dado a la bebida y que vivía de la limosna.La noche del lunes, como otras, fue a pasarla en los pórticos de Santiago y el frío hizo, sin duda, presa en él ocasionándole la muerte.

Un acto piadoso.
Ayer a la mañana, al salir de la Basílica de Begoña la bondadosa señora de don Juan Garaita, vió a una mujer que tenia un niño en brazos mostrando vivos deseos de bautizar a éste, aunque vacilaba en llamar a un sacerdote porque no disponía de medios ni de personas que lo apadrinaran. La Señora de Garaita se prestó inmediatamente a ser madriana del neófito, que poco después recibió las aguas bautismales con gran regozijo de su pobre madres y de cuantos presenciaron la escena.

El aliento infecto rechaza al más enamorado.
El perfumado seduce al más indiferente. El Licor del Polo de Orive destruye el mal olor de la boca y aromatiza el aliento.
Frasco 1,50 pesetas.

El tercer premio en Bilbao
En la plaza del mercado ocurrió ayer por la mañana un incidente, cuyo origen hay que buscarlo en la lotería, que se mostró un tanto pródiga con una vendedora de hortalizas. A la hra de costumbre se presentó la agraciada vendedora en la plaza, con sus cestos de hortaliza para la venta. Al verla sus compañeras, comenzaron a insultarla, diciéndole si después de haberse enriquecido con la lotería quería quitarles el pan. La vendedora, a la que le han correspondido 3.000 duros, contestó que ella seguiría dedicada a la venta y sirviendo a sus parroquianas. Allí fue Troya. Las vendedoras se arrojaron sobre sus cestos y lanzaron al aire todas las hortalizas que llevaba la vendedora agraciada con la lotería, entre el regocijo del público que presenciaba la escena.

Un individuo dispara seis tiros sobre sus contrarios.
Ésta madrugada, próximamente a las tres, Al pasar Luis Rasines `por la calle del Conde de Mirasol, fue injuriado por un grupo de jóvenes entre los que iba Gabriel Olmedo Mariscal, el cual intentó agredirle, según manifestaciones del primero, quien, para defenderse de sus agresores, sacó un revólver que llevaba, disparándoles los seis tiros. Los del grupo pusieron pies en polvorosa (...). Parece que la reyerta ña motivaron resentimientos políticos exarcerbados por el alcohol.

Nogalia.
La mejor tintura para el cabello, a base de nuez, inofensiva. De venta en principales droguerías y perfumerías.

Ave de rapiña.
Un vecino de la barriada Buya, Ventura de Zalbide, se presentó ayer en la Sección  Central del Ayuntamiento con un gabilán de buen tamaño al que había logrado dar caza en las peñas de Uzcorta. Zalbide recibió la cantidad de 4 pesetas, señalada como premio para la extinción de ésta clase de aves de rapiña.

Fúnebre hallazgo.
El juzgado municipal de Ibarranguelua ha puesto en conocimiento del señor gobernador civil que el carabinero de servicio en el punto denominado Tres Peñas ha encontrado los restos de un cuerpo humano perteneciente, al parecer, al sexo masculino, al cual le faltan los pies, brazos, pecho y vientre. El referido juzgado ha practicado las diligencias oportunas y realiza pezquisas para la identificación del cadáver.

El árbol de Navidad en las Escuelas de las Cortes.
Se celebró el año pasado, en ésta escuela de párvulos de Cortes, una simpática fiesta que, por su doble carácter de infantil y benéfica, atrajo las miradas y los dones del pueblo bilbaino. Nuevamente demandamos vuestra caridad, para idéntico fin: queremos repetir las atrayentes alegrías que el árbol de Navidad despertó en el populoso barrio de las Cortes; pretendemos que algunos dulces, algunas juguetes, unas ropitas de abrigo, una libreta de ahorro, repartidas entre nuestros escolares, abriguen su cuerpo, alegren su corazón, les señalen un camino risueño en la vida. Ansiamos que los hogares de nuestros parvulitos tengan en la fiesta del Niño Dios un recuerdo que sirva de unión entre todos los niños de Bilbao. En nombre de ellos, esperamos vuestros donativos. La risa sonora, la alegría bulliciosa, el beso puro y sincero de los niños en su fiestas de bellos encantos realizados, dse floridas ilusiones cumplidas, premiará vuestra elevada conducta. (firmado: la directora Irene Matilde de Iturrarte y el alcalde,  Mario de Arana).

Si ustedes quieren comer bacalao bueno y barato.
Cómpreenlo donde Santibáñez, frente a la iglesia de San Antón (esquina a la Ronda) a peseta el medio kilo. Para los tenderos, precios especiales.

En la Audiencia.
Siguió ayer la vista de la causa seguida por parricidio contra Juan Abrisqueta y su madre Teresa Sagarduy. Siguió la prueba testifical favorable, en general, a los procesados. Aprovechándose sin duda de las apreturas que había en las escaleras de la Audiencia al comenzar la sesión, le fue sustraída a un espectador la cantidad de 25 pesetas !En el mismo templo de la justicia!.

Ratero audaz.
A las 11 y media de la mañana de ayer penetró en la taberna de la casa numero 6 de la calle de la Autonomía, en ausencia de su dueño, un raterillo apodado "el Mangas", tratando de apoderarse del dinero del cajón del mostrador. Un cliente observó la maniobra y detuvo al ratero entregándole al municipal. Ingresó en la Prevención. "El Mangas" es conocidísimo como profesional.

Extranjero beodo.
Al mediodía de ayer, un súbdito extranjero puso de relieve en plena calle de la Estación su gran cultura. En un exceso de alcoholismo, rompió algunos cristales de un establecimiento de ultramarinos de dicha calle, arremetió contra el municipal Juan Cruz Díez destrozándole la guerrera y abofeteó al otro municipal, llamado Daniel Benito, al ayudar a su compañero Díez a detener al borracho. Éste se dedicaba a molestar a los transeúntes pidiéndoles dinero.




MÚSICA Dos amantes Christian Castro

lunes, 18 de diciembre de 2017

MÚSICA The Blues Brothers - Everybody needs somebody - 1080p Full HD

PASTORAL: SANTO DEL DIA

San Urbano
        Papa
     Año 1370



Una de las épocas más difíciles de la Iglesia Católica fue lo que se ha llamado "El destierro de Avignon, o destierro de Babilonia", cuando los Papas se fueron a vivir a una ciudad francesa, llamada Avignon, poco después del año 1300, porque en Roma se les había hecho la vida poco menos que imposible a causa de las continuas revoluciones.
Entre todos los Papas que vivieron en Avignon el más santo fue San Urbano V.
Nació en Languedoc, Francia, en 1310. Hizo sus estudios universitarios y entró de monje benedictino. Fue superior de los principales conventos de su comunidad y como tenía especiales cualidades para la diplomacia los Sumos Pontífices que vivieron en Avignon lo emplearon como Nuncio o embajador en varias partes.
Estaba de Nuncio en Nápoles cuando llegó la noticia de que había muerto el Papa Inocencio VI y que él había sido nombrado nuevo Sumo Pontífice. Y no era ni obispo menos cardenal. En sólo un día fue consagrado obispo, y coronado como Papa. Escogió el nombre de Urbano, explicando que le agradaba ese nombre porque todos los Papas que lo habían llevado habían sido santos.
Como Sumo Pontífice se propuso acabar con muchos abusos que existían en ese entonces. Quitó los lujos de su palacio y de sus colaboradores. Se preocupó por obtener que el grupo de sus empleados en la Corte Pontificia fuera un verdadero modelo de vida cristiana. Entregó los principales cargos eclesiásticos a personas de reconocida virtud y luchó fuertemente para acabar con las malas costumbres de la gente. Al mismo tiempo trabajó seriamente para elevar el nivel cultural del pueblo y fundó una academia para enseñar medicina.
Con la ayuda de los franciscanos y de los dominicos emprendió la evangelización de Bulgaria, Ucrania, Bosnia, Albania, Lituania, y hasta logró enviar misioneros a la lejanísima Mongolia.
Lo más notorio de este santo Pontífice es que volvió a Roma, después de que ningún Papa había vivido en aquella ciudad desde hacía más de 50 años. En 1366 decidió irse a vivir la Ciudad Eterna. El rey de Francia y los cardenales (que eran franceses) se le oponían, pero él se fue resueltamente. Las multitudes salieron a recibirlo gozosamente por todos los pueblos por donde pasaba y Roma se estremeció de emoción y alegría al ver llegar al nuevo sucesor de San Pedro.
Al llegar a Roma no pudo contener las lágrimas. Las grandes basílicas, incluso la de San Pedro, estaban casi en ruinas. La ciudad se hallaba en el más lamentable estado de abandono y deterioro. Le había faltado por medio siglo la presencia del Pontífice.
Al llegar a Roma no pudo contener las lágrimas. Las grandes basílicas, incluso la de San Pedro, estaban casi en ruinas. La ciudad se hallaba en el más lamentable estado de abandono y deterioro. Le había faltado por medio siglo la presencia del Pontífice.
Urbano V con sus grandes cualidades de organizador, emprendió la empresa de reconstruir los monumentos y edificios religiosos de Roma. Estableció su residencia en el Vaticano (donde vivirán después por muchos siglos los Pontífices) y pronto una gran cantidad de obreros y artistas estaban trabajando en la reconstrucción de la capital. También se dedicó a restablecer el orden en el clero y el pueblo, y en breve tiempo se dio trabajo a todo mundo y se repartieron alimentos en gran abundancia. La ciudad estaba feliz.
Pronto empezaron a llegar visitantes ilustres, como el emperador Carlos IV de Alemania, y el emperador Juan Paleólogo de Constantinopla. Todo parecía progresar.
Empezaron otra vez las revoluciones, y sus empleados franceses insistían en que el Papa volviera a Avignon. Urbano se encontraba bastante enfermo y dispuso irse otra vez a Francia en 1370. Santa Brígida le anunció que si abandonaba Roma moriría. El 5 de diciembre salió de Roma y el 19 de diciembre murió. Dejó gran fama de santo.

domingo, 17 de diciembre de 2017

PASTORAL: SANTO DEL DIA

San Modesto
Restaurador de Jerusalén
Año 634



En el año 600 el rey persa Cosroes, pagano y enemigo de la religión católica invadió la Tierra Santa de Palestina, y ayudado por los judíos y samaritanos fue destruyendo y quemando sistemáticamente todo lo que encontró de católico por allí: templos, casas religiosas, altares, etc. Mandó matar a millares de cristianos en Jerusalén, a muchos otros los vendió como esclavos y al resto los fue desterrando sin piedad. Al Arzobispo de Jerusalén, San Zacarías lo envió al destierro también.
Y fue entonces cuando Dios suscitó a un hombre dotado de especialísimas cualidades para reconstruir los sitios sagrados que habían sido destruidos. Fue Modesto, superior de uno de los conventos de Tierra Santa.
Después de varios años en que los habitantes de Palestina tuvieron que portar el régimen del terror de los persas o iraníes, los excesos del ejército del rey Cosroes y los desmanes de los judíos, que aprovecharon la situación para destruir cuanto templo católico pudieron, de pronto se apareció el emperador Heráclito con su ejército y fue derrotando a los persas y alejándolos de esas tierras.
Y aprovechando esa situación ventajosa, Modesto se dedicó con todas sus fuerzas y ayudado por sus monjes a recoger ayudas de todas partes y a reconstruir los templos destruidos o quemados por los paganos. Lo primero que reconstruyó fue el templo del Santo Sepulcro, y luego el de Getsemaní o el Huerto de los Olivos y la Casa de la Última Cena, o Cenáculo, y muchos más. Pedía ayudas por todas partes y poco a poco iba reconstruyendo cada templo, pero teniendo cuidado de que se conservara la antigua forma que tenía antes de la destrucción de los persas.
Las gentes contribuían con mucha generosidad, y así el Arzobispo de Alejandría en Egipto le envió mil cargas de harina para los obreros, mil trabajadores, mil láminas de hierro y mil bestias de carga. Y algo parecido hicieron los otros.
Cuando el emperador Heráclito de Constantinopla logró derrotar a Cosroes y quitarle la santa cruz que el otro se había robado de Jerusalén, el mismo emperador quiso presidir la procesión que devolvía la cruz de Cristo a la ciudad santa pero al llegar a aquellas tierras se encontró con una destrucción tan total y terrible de todo lo que fuera sagrado, que Heráclito no pudo menos que echarse a llorar.
Y como el Arzobispo San Zacarías había muerto en el destierro, al emperador le pareció que el que mejor podía ejercer ese cargo era Modesto y lo nombró Patriarca Arzobispo de Jerusalén. Fue una elección muy oportuna, porque entonces sí tuvo facilidad nuestro santo para dedicarse a reconstruir los centenares de templos y capillas y demás lugares santos destruidos por los bárbaros.
Modesto continuó incansable su labor de reconstruir templos, recoger ayudas e inspeccionar los trabajos en los diversos sitios. Pero un 18 de diciembre, mientras llevaba un valioso cargamento de ayudas para la restauración de los santos lugares fue envenenado por unos perversos para poder robarle los tesoros que llevaba, y así murió víctima de su gran trabajo de reconstrucción.

sábado, 16 de diciembre de 2017

PASTORAL: SANTO DEL DIA

San Lázaro
Amigo de Jesús
Siglo I



Lázaro es un nombre significativo en el idioma de Israel. Quiere decir: "Dios es mi auxilio". El santo de hoy se ha hecho universalmente famoso porque tuvo la dicha de recibir uno de los milagros más impresionantes de Jesucristo: su resurrección, después de llevar cuatro días enterrado.
Lázaro era el jefe de un hogar donde Jesús se sentía verdaderamente amado. A casa de Lázaro llegaba el Redentor como a la propia casa, y esto era muy importante para Cristo, porque él no tenía casa propia. El no tenía ni siquiera una piedra para recostar la cabeza (Lc. 9, 58). En casa de Lázaro había tres personas que amaban a Nuestro Salvador como un padre amabilísimo, como el mejor amigo del mundo. La casa de Betania es amable para todos los cristianos del universo porque nos recuerda el sitio donde Jesús encontraba descanso y cariño, después de las tensiones y oposiciones de su agitado apostolado.
En la tumba de un gran benefactor escribieron esta frase: "Para los pies fatigados tuvo siempre listo un descanso en su hogar". Esto se puede decir de San Lázaro y de sus dos hermanas, Martha y María.
La resurrección de Lázaro es una de las historias más interesantes que se han escrito. Es un famoso milagro que llena de admiración.
Un día se enferma Lázaro y sus dos hermanas envían con urgencia un mensajero a un sitio lejano donde se encuentra Jesús. Solamente le lleva este mensaje: "Aquél a quien Tú amas, está enfermo". Bellísimo modo de decir con pocas palabras muchas cosas. Si lo amas, estamos seguros de que vendrás, y si vienes, se librará de la muerte.
Y sucedió que Jesús no llegó y el enfermo seguía agravándose cada día más y más. Las dos hermanas se asoman a la orilla del camino y... Jesús no aparece. Sigue la enfermedad más grave cada día y los médicos dicen que la muerte ya va a llegar. Mandan a los amigos a que se asomen a las colinas cercanas y atisben a lo lejos, pero Jesús no se ve venir. Y al fin el pobre Lázaro se muere. Pasan dos y tres días y el amigo Jesús no llega. De Jerusalén vienen muchos amigos al entierro porque Lázaro y sus hermanas gozan de gran estimación entre la gente, pero en el entierro falta el mejor de los amigos: Jesús. Él que es uno de esos amigos que siempre están presentes cuando los demás necesitan de su ayuda, ¿por qué no habrá llegado en esta ocasión?
Al fin al cuarto día llega Jesús. Pero ya es demasiado tarde. Las dos hermanas salen a encontrarlo llorando: -"Oh, ¡si hubieras estado aquí! ¡Si hubieras oído cómo te llamaba Lázaro! Sólo una palabra tenía en sus labios: ‘Jesús’. No tenía otra palabra en su boca. Te llamaba en su agonía. ¡Deseaba tanto verte! Oh Señor: sí hubieras estado aquí no se habría muerto nuestro hermano".
Jesús responde: - "Yo soy la resurrección y la Vida. Los que creen en Mí, no morirán para siempre". Y al verlas llorar se estremeció y se conmovió. Verdaderamente de Él se puede repetir lo que decía el poeta: "en cada pena que sufra el corazón, el Varón de Dolores lo sigue acompañando".
Y Jesús se echó a llorar. Porque nuestro Redentor es perfectamente humano, y ante la muerte de un ser querido, hasta el más fuerte de los hombres tiene que echarse a llorar. Dichoso tú Lázaro, que fuiste tan amado de Jesús que con tu muerte lo hiciste llorar.
Los judíos que estaban allí en gran número, pronunciaron una exclamación que se ha divulgado por todos los países para causar admiración y emoción: "¡Miren cuánto lo amaba!".
¡Lázaro: yo te mando: sal fuera! Es una de las más poderosas frases salidas de los labios de Jesús. Un muerto con cuatro días de enterrado, maloliente y en descomposición, que recobra la vida y sale totalmente sano del sepulcro, por una sola frase del Salvador. ¡Que milagrazo de primera clase! Con razón se alarmaron los fariseos y Sumos sacerdotes diciendo: "Si este hombre sigue haciendo milagros como éste, todo el pueblo se irá con Él".